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Educación > Problemas de Conducta
Problemas de conducta
Estados emocionales

A los gatos les afectan las emociones y reaccionan de distintas maneras. La mayor parte de sus cambios de conducta se deben a una reacción ante emociones desagradables (ansiedad, inquietud, amenaza) y su respuesta obedece al instinto de protección. Pero en situaciones de tensión crónica los cambios químicos en su organismo no se disipan con la actividad y puede dar lugar a problemas físicos y enfermedades.

Debemos esforzarnos por comprender sus emociones, de manera que si presenta problemas de conducta podamos ayudarles.

El estrés en los gatos

 

Los gatos son sensibles a las situaciones de estrés y frecuentemente lo manifiestan con micciones y defecaciones inadecuadas o con conductas agresivas que se pueden dirigir hacia los dueños.
Las reacciones de estrés de un gato, casi siempre se deben a que se ha producido una alteración en su espacio vital y eso les provoca inestabilidad.

Otras situaciones como la gestación, el celo o la presencia de alguien nuevo en la familia tienden a provocar reacciones ‘territoriales’ como micción o defecación en zonas no habituales, miedo o agresión a humanos.

Ante estos comportamientos no debemos nunca recurrir al castigo físico, aunque perdamos los nervios. Eso sólo agravará el problema. Si no sabemos cómo resolver su conducta, lo llevaremos al veterinario para que compruebe si existe alguna causa orgánica y nos asesore.

Es muy importante que valoremos la sensibilidad del animal a los cambios. Así, cuando debamos llevarlo al veterinario para recibir las vacunas, debemos ser conscientes de que el cambio de lugar, el transporte y su reacción ante la actividad del médico pueden provocarle terror.

Habituar al gatito al manejo frecuente y al máximo número de situaciones posibles, nos será de gran utilidad para afrontar estos problemas.
 

Tratamientos para el estrés
Debemos tener muy presente que el estrés es una respuesta a un estímulo ambiental. Para corregirlo, deberemos identificar la causa del problema y eliminarla o intentar que el gato se vaya acostumbrando poco a poco a la situación, en el caso que esta sea irreversible. Para ayudarnos en esta labor podemos recurrir al tratamiento con fármacos ansiolíticos, la administración de los cuales debe estar siempre controlada por el veterinario.
Conductas inapropiadas
Araña los muebles

Si a su gato le gusta rasgar su sofá o deshilachar la alfombra, proporciónele una alternativa. Un poste rascador cubierto con un trenzado vertical le hará un buen servicio. Experimente con diversas texturas y adquiera una que le resulte atractiva a su mascota.

Para acostumbrar al gato a utilizar el poste, coloque cerca del área donde arañe habitualmente y trasládelo poco a poco hacia su zona de dormir. Recompense su uso con comida o felicitaciones y caricias a su gatito. Para evitar que continúe arañando sus muebles, cubra la superficie arañada con cinta adhesiva de doble cara.
 

Se come las plantas

Es una conducta habitual en los gatos, por ello no debemos tener plantas que puedan resultar tóxicas si se le ocurre ingerirlas.

Dentro de la casa, rodee las macetas que no quiera que toque con cinta adhesiva de doble cara.

Y ofrezca a su gato un preparado de hierba gatera como alternativa.
Se sube por las cortinas
De nuevo, procúrele otro entretenimiento. Sea creativo y proporciónele un lugar donde trepar. Reprima la tendencia de su gato a trepar por las cortinas empleando suaves castigos como el rociado con agua.
 
Acecha los tobillos
Sustituya sus tobillos por un juguete sobre el cual el gato pueda abalanzarse sin reparo. Si no puede evitar que prefiera sus tobillos, emplee el método del agua.