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Higiene general del gato
Higiene básica

Los gatos son limpios por naturaleza y pueden emplear hasta tres horas y media cada día para su aseo personal; sin embargo, su bienestar -y el nuestro- depende de unos cuantos gestos cotidianos: cepillados frecuentes, algún que otro baño y cuidado de ojos, orejas, uñas y dientes.
 
Además, se necesita una escrupulosa limpieza diaria de las estancias donde se aloja, así como de todas sus pertenencias: la bandeja sanitaria y las escudillas del agua y la comida.

El aseo es una conducta instintiva que los gatitos no necesitan aprender de sus madres. Ellas son las responsables de la higiene de sus crías durante las primeras semanas de vida.
Sus lenguas son su mejor instrumento de limpieza, pero los gatos de pelo largo necesitan ayuda porque tienden a tragar el pelaje.
El pelo forma bolas en el estómago que normalmente expulsa por la boca, pero a veces entran en los intestinos y lo obstruyen. Los laxantes para gatos son una buena fórmula de ayudarles.

Todas estas rutinas de aseo y cuidado deben comenzar lo antes posible, para que el animal aprenda que debe permitir nuestra intervención y también para reforzar la relación afectiva con él.

Una adecuada higiene es la mejor garantía de salud para nuestro gato y ayudará a prevenir posibles trastornos a lo largo de toda su vida.

Higiene en la casa

Una buena higiene significa limpiar cada día las instalaciones que utiliza el gatito. Normalmente se utilizará detergente de uso doméstico para esta tarea. Las bandejas de comida y bebida se lavarán con detergentes biodegradables

Accesorios imprescindibles
El equipo básico para la higiene del gato se compone de: peines y cepillos de cerda dura o de alambre, poste rascador, cortaúñas especial, recipientes de metal o plástico para el agua y la comida, bandeja sanitaria, con su paleta incluida y productos como champú y pasta de dientes.

El gato necesita su propio lugar para dormir. Ya sea un cojín, un cesto o una camita, es mejor proporcionarle un espacio que ceder el nuestro. Es una cuestión de higiene por un lado y de independencia del felino por el otro.
También contará con sus propios platos y taza para el agua, que debemos limpiar con frecuencia. El agua hay que cambiarla un par de veces al día para evitar que empeore su sabor a causa del cloro. Cuando tiene más de un gato, asegúrese de que cada individuo tiene su propia ‘cubertería’ y bandeja sanitaria.

Bandeja sanitaria
Los gatos son muy escrupulosos: necesitan arena suficiente y siempre limpia, así como una caja libre de malos olores; de lo contrario buscarán otros sitios para hacer sus necesidades. Para evitar esto, cambiaremos toda la arena una o dos veces por semana y diariamente retiraremos con una paleta las zonas más sucias y la materia fecal. La bandeja se debe lavar semanalmente con agua caliente y lavavajillas o simplemente con lejía rebajada. A la hora de rellenar la caja conviene forrarla antes con papel de periódico o un plástico.

Comer y dormir
Un gato es capaz de no comer ni beber si sus platos están sucios, por ello la limpieza de los recipientes debe ser diaria y minuciosa. Lo mismo se puede decir de sus almohadones o mantas favoritos, que deben estar siempre limpios y libres de pelos.