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Una buena higiene significa limpiar cada día las instalaciones que utiliza el gatito. Normalmente se utilizará detergente de uso doméstico para esta tarea. Las bandejas de comida y bebida se lavarán con detergentes biodegradables
Accesorios imprescindibles
El equipo básico para la higiene del gato se compone de: peines y cepillos de cerda dura o de alambre, poste rascador, cortaúñas especial, recipientes de metal o plástico para el agua y la comida, bandeja sanitaria, con su paleta incluida y productos como champú y pasta de dientes.
El gato necesita su propio lugar para dormir. Ya sea un cojín, un cesto o una camita, es mejor proporcionarle un espacio que ceder el nuestro. Es una cuestión de higiene por un lado y de independencia del felino por el otro.
También contará con sus propios platos y taza para el agua, que debemos limpiar con frecuencia. El agua hay que cambiarla un par de veces al día para evitar que empeore su sabor a causa del cloro. Cuando tiene más de un gato, asegúrese de que cada individuo tiene su propia ‘cubertería’ y bandeja sanitaria.
Bandeja sanitaria
Los gatos son muy escrupulosos: necesitan arena suficiente y siempre limpia, así como una caja libre de malos olores; de lo contrario buscarán otros sitios para hacer sus necesidades. Para evitar esto, cambiaremos toda la arena una o dos veces por semana y diariamente retiraremos con una paleta las zonas más sucias y la materia fecal. La bandeja se debe lavar semanalmente con agua caliente y lavavajillas o simplemente con lejía rebajada. A la hora de rellenar la caja conviene forrarla antes con papel de periódico o un plástico.
Comer y dormir
Un gato es capaz de no comer ni beber si sus platos están sucios, por ello la limpieza de los recipientes debe ser diaria y minuciosa. Lo mismo se puede decir de sus almohadones o mantas favoritos, que deben estar siempre limpios y libres de pelos. |