Según que razas, principalmente las de pelo largo, la visita al peluquero es obligada. El manto exige una serie de arreglos que se orientan a realzar el aspecto de determinadas partes del animal y sus características físicas más destacadas. Estos cortes de pelo sirven para estilizar al perro sea cual sea su aspecto. Entre los clientes más habituales encontramos al Schnauzer, Westy, Caniche y Scottish Terrier.
En razas como el Schnauzer el pelo es muy duro y áspero, por lo que su corte es más difícil. Los estilistas suelen optar en este caso por un esquilado más corto en el cuello que en el resto del cuerpo, resaltando el grosor y largura en las patas. Las cejas, la barba y el bigote se dejan largos , pero con una mayor longitud hacia la parte interior. En el caso del Westy lo que se intenta potenciar es una forma de la cabeza recta, ya que su cráneo es pequeño y gracioso. Para conseguir ese efecto tan curioso el pelo se peina de atrás a adelante y se iguala con el resto de la cabeza. Mientras que las patas y costados se mantienen largos. El corte de la cola en el
Westy tiene forma de cono.
Uno de los cortes más graciosos por todas las posibilidades que ofrece su pelo es el Scottish terrier; su pelo es denso pero muy suave y fuerte. El corte que destaca las características del estándar en rapado por arriba y largo en el abdomen, patas y barba. Es el clásico corte con forma de faldón.
Una
de las grandes estrellas de las peluquerías
es sin duda el Caniche. Cuando es adulto puede
elegir entre un sinfín de cortes diferentes;
el continental, moderno, a lo león, etc...
Para que el crecimiento del pelo sea correcto
hay que cortarle el pelo desde los cuatro meses
de edad, manteniendo una longitud de uno o dos
centímetros. Es muy complicado realizarle
estos cortes en casa. Es una de las razas que
requiere los cuidados de un profesional.
Uno de los inconvenientes más comunes con los que se encuentra el estilista es el manejo del propio perro para realizar el corte. Si los enredos o nudos son frecuentes el animal se cansará muy rápido y comenzará a inquietarse. Siempre que cortemos el pelo a nuestra mascota es necesario tenerle atado con correa y hablarle con cariño para que se confíe. En estos casos hay que prestar especial atención a los cachorros, perros enfermos y perros seniles, ya que estarán menos predispuestos a portarse bien durante el corte.
En general, cuando se elige una mascota, además de la raza y el tamaño también hay que pensar en si vamos a tener el tiempo suficiente para cepillar o llevar a la peluquería a un perro de pelo largo o muy duro. No solo por su estética, sino principalmente por su salud; un mal cuidado del pelo puede producir problemas en la piel; infecciones, aparición de grasa en exceso, etc...
Existen varias técnicas de corte:
Rasurar es cortar el pelo por medio de navajas intercambiables a las que se les puede agregar algún nivel para ahorrar tiempo y tener un mejor terminado dando la apariencia de un corte en capas hecho con tijeras cuando no se es muy hábil con ellas.
El objetivo del rasurado es cortar en forma rápida y gentil el exceso de pelo dejando solo el deseado y a un largo predeterminado.
Trimming es una técnica de corte que se utiliza para perros de pelo duro o “pelo alambre”. Se consigue un pelo que se queda recto hasta un largo concreto y luego empieza a esponjarse y rizarse.
Rotar una capa en un ejemplar de pelo duro consiste en quitar el pelo muerto de la capa exterior y eliminar la lanilla de la capa interna en un perro previamente rasurado con trimming; y a diferencia de este ultimo procedimiento en el cual casi todo el pelo tiene la misma edad y el mismo largo en el rotado de la capa el pelo que usted encontrará tendrá diferentes edades y largos dependiendo de la región del cuerpo del perro donde este trabajando.
La mejor opción antes de aventurarnos a realizar un corte es llevarlo al peluquero y estilista y este nos informe sobre la táctica y dificultad, así como el intervalo de tiempo entre los cortes.