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Primeros auxilios
Botiquín básico |
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Para controlar cualquier tipo de enfermedad o malestar que nuestro perro sufra es muy aconsejable tener un botiquín para casos de emergencia. Nuestras medicinas, las que los humanos utilizamos, pueden ser eficaces en determinados dolores o infecciones, pero siempre que las administremos en las dosis adecuadas, para lo necesitaremos consultar al veterinario.
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Básicos para la cura |
Todas las casa tienen un botiquín de emergencia compuesto por varios productos. Es importante tener uno específico para el perro en el que encontraremos todo lo necesario para cualquier caso de emergencia;
· Algodón ; para limpiar la zona o aplicar lociones sin infectar la herida.
· Pinzas ; para poder sacar cristales u objetos puntiagudos que el perro se clave en las patas y almohadillas.
· Pomada antibiótica ; para la desinfección de heridas.
· Solución antiséptica : como el betadine o la mercromina.
· Gasa elástica y no elástica de diversos tamaños, esparadrapo y vendas.
· Agua oxigenada o jarabe de ipecacuana
para provocar el vómito
· Jeringuilla ancha y sin aguja: para administrar medicamentos líquidos al perro
· Termómetro rectal
Medicamentos humanos válidos para los perros:
Aunque algunos de los fármacos que estamos acostumbrados a utilizar en nosotros mismos, pueden ser útiles para tratar los síntomas de nuestras mascotas, no siempre es así y en el caso de serlo se necesitan dosificaciones muy diferentes a las nuestras. Por ello nos abstendremos de suministrarle ningún medicamento a nuestro perro sin antes consultar con el veterinario.
Administrar un fármaco inadecuado o con dosis equivocadas a nuestra mascota puede acarrear graves consecuencias para su salud.
Una de las precauciones que hay que seguir respecto al botiquín canino es mantenerlo totalmente alejado de los perros, una de las primeras causas de intoxicación en las mascotas es la toma de medicamentos de forma descontrolada. Si suele llevarlos en su bolso tenga cuidado e intente cerrarlo bien. |
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Heridas y hemorragias |
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Las heridas en nuestra mascota pueden llegar a producirse en cualquier momento. Los perros son muy
juguetones y espontáneos, la euforia al jugar hace que se pueda cortar en la calle, con
algún objeto de metal como un clavo o con cristales. La
mayoría de ellas serán superficiales; si conocemos como limpiarlas y aumentar su
cicatrización, la cura será más rápida.
La actuación paciente y consecuente del dueño es fundamental para el bienestar de su perro.
Sea profunda o no, la herida tiene que ser tratada
lo antes posible. El perro puede reaccionar de forma violenta a la hora del shock, intente tranquilizarlo y para evitar riesgos póngale un bozal.
Los cortes leves
Son los cortes más corrientes a los que se exponen nuestras mascotas. La primera acción a seguir es retirar de la herida los restos que pueda haber, (cristales, alambres, etc.) y seguidamente apretar sobre ella con una gasa o pañuelo limpio para frenar la hemorragia. Lo que queremos conseguir es que la pérdida de sangre sea mínima y que no se produzcan infecciones. Limpie la herida con agua y jabón y aplique una solución antiséptica. Si el pelo de la mascota es largo será necesario cortarlo en la zona de la herida; una vez rasurado aplique un poco de vaselina sobre l herida y después retírela con un pañuelo; los pelos querrán adheridos y la herida estará limpia.
Cortes profundos
Una de las premisas ante un corte grave es actuar con rapidez frente al accidente. Lo primero es detener la hemorragia mientras lo trasportamos a urgencias veterinarias. Para hacerlo, actuaremos como en el caso anterior. La hemorragia debería reducirse en unos cuantos minutos, si ve que el pañuelo está lleno de sangre no lo retire, ponga otro encima, así no romperá el coágulo que ya se ha formado. Continúe presionando hasta que la hemorragia se detenga y cárguelo a cuestas para llevarlo a la consulta del veterinario porque al andar podría sangrar más.
En el caso de que no consiga detener la hemorragia, deberá actuar sobre los puntos de presión. Son las zonas donde las arterias están cercanas a la piel y al comprimirse impiden el paso de la sangre a la herida.
Puntos de presión:
- Parte interior superior de las patas delanteras, para frenar hemorragias de las patas delanteras.
- Parte interior superior de las patas traseras, para frenarlas en las patas traseras
- Parte interior de la cola; así se frenan las heridas en la cola
Hacer un torniquete es algo peligroso; si lo realizamos muy apretado o de la forma incorrecta el perro puede hasta perder la vida. En una técnica recomendada solo en casos de urgencia, cuando la hemorragia sea imparable y el centro veterinario esté lejos.
Cortes en las almohadillas
Son muy frecuentes porque es la parte del perro que se mantiene en contacto con el suelo y aunque no suelen ser muy graves hay que
tener cuidado para
que no se infecten, ya que es muy difícil hacer que el animal se quede parado y no ande.
Su cicatrización será más lenta por este motivo, ya que la venda que la protegerá ralentiza este proceso. El vendaje siempre se hace de abajo a arriba y sin que quede demasiado prieto, para ello siempre se dejarán los dedos
al descubierto para comprobar si hay inflación. Para que el vendaje no se ensucie puede ponerle un calcetín al perro cuando salga a pasear.
Recuerde que ante cualquier duda o complicación de la herida,
aunque esta parezca superficial lo mejor es que se dirija a su veterinario.
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Accidentes comunes |
Accidentes en el exterior |
Es habitual que los perros sufran accidentes, sobre todo cuando son cachorros juguetones e inquietos que recorren todas las instancias del hogar y en muchas ocasiones se escapan de la atención de sus dueños. Aunque cuando van creciendo se vuelven más tranquilos, lo cierto es que los perros
no son conscientes de los muchos peligros a los que están expuestos, por lo que los dueños son los responsables de vigilar y educar al perro para que no haya percances graves.
Aun así, en muchas ocasiones, los accidentes son inevitables por lo que es necesario conocer una serie de consejos para llevar a cabo correctamente los primeros auxilios.
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Como actuar en caso de accidente |
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La mejor medida a tomar cuando el perro se accidenta es acudir inmediatamente al veterinario, para que éste proporcione los cuidados adecuados.
Sin embargo, en determinadas ocasiones es necesario que el propietario ejerza algunas medidas de primeros auxilios, por la dimensión de la herida o porque el centro veterinario se encuentre lejos del lugar del accidente.
Lo primero que hay que hacer es retirar al animal del lugar e intentar tranquilizarle reduciendo las molestias que haya sufrido.
En el caso de que el perro no este consciente es aconsejable colocarle un bozal, ya que puede recuperarse repentinamente y volverse violento debido al dolor. Asimismo, cuando el perro queda inconsciente es conveniente colocar su cuello de forma recta, abrirle la boca y sacarle la lengua con cuidado, para que no se asfixie. En el caso de que el animal haya sufrido una quemadura no es conveniente vendar la herida.
Una vez que se hayan realizado los primeros auxilios, el perro ha de ser transportado hasta el centro veterinario. Para ello, es necesario tener cuidado con el fin de no empeorar más las lesiones. Si el centro sanitario se encuentra cerca y el perro es grande, se puede transportar sobre los hombros, rodeando el cuello.
Otra posibilidad es colocarlo sobre una manta y unir las cuatro esquinas formando una especie de camilla. Si el perro accidentado es de raza pequeña, se aconseja colocar una mano debajo del tórax y la otra emplearla en sujetar la cabeza firmemente.
Inmediatamente después de haberse producido el accidente, se puede conocer el estado en el que se encuentra el perro mediante la realización de algunas comprobaciones. Un método para evaluar los daños que ha sufrido el perro es ver el ritmo de su respiración observando el pecho.
Lo frecuente es que este ritmo se encuentre más acelerado de lo normal (de 20 a 30 respiraciones por minuto) debido al susto. Si se observa que la inspiración es corta y la espiración forzada es posible que el diafragma se encuentre dañado.
Para medir el pulso de los perros hay que centrarse en las extremidades traseras, presionando firmemente el pecho, detrás de la paletilla, con el fin de notar los latidos del animal. Las pulsaciones normales de un perro grande por minuto son de 50 a 90, mientras que las razas pequeñas pueden alcanzar las 150 pulsaciones por minuto.
Cuidado del perro accidentado .- Una vez que se haya llevado al perro al veterinario y éste haya curado sus heridas, es necesario mantener una serie de precauciones para que éstas no empeoren. Es muy frecuente colocar en las heridas de los perros vendajes con el fin de evitar el contagio y absorber los flujos, además de ser el mejor medio para evitar que el animal se lama y rasque la zona herida. Hay que ser cuidadoso al vendar o cambiar los vendajes, limpiando y desinfectando siempre la herida previamente con yodo o antisépticos.
Asimismo, hay que vigilar al animal de forma continua, ya que su intención será deshacerse de la venda. Cuando las heridas se encuentren en la cola hay que intentar inmovilizar al perro para evitar los choques de ésta.
Accidentes más comunes
Un perro se puede accidentar de múltiples maneras, pero lo cierto es que algunos casos son los más comunes. Por ello, hay circunstancias ante las que cabe extremar las precauciones con el fin de evitar que se produzcan situaciones no deseadas.
Así, es frecuente que los perros sufran sofocos en lugares cerrados y calurosos, como un coche.
Consiste en una respiración rápida y dificultosa ante la cual hay que reducir inmediatamente la temperatura corporal de su cuerpo, por ejemplo, mediante la aplicación de paños agua fría.
En el caso de que el accidente se haya producido por un choque, lo más común es que el perro presente respiración poco profunda, que tenga los ojos brillantes y las pupilas dilatadas. Si hace frío, hay que
cubrir al perro para darle calor hasta llegar al centro veterinario en el que, probablemente, tengan que administrarle sangre.
Por último, los perros también suelen sufrir intoxicaciones al ingerir productos no adecuados. Si se sabe cual ha sido la fuente del veneno lea las indicaciones que aparezcan en el recipiente del producto. En algunos caso puede ser conveniente provocar el vómito al animal, pero nunca si la intoxicación la ha producido una sustancia abrasiva. En todos los casos, debemos ponernos en contacto lo antes posible con el veterinario para recibir sus indicaciones.
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Los estragos del calor |
Las quemaduras: cuidado con el calor |
La piel de nuestra mascota es flexible y está protegida por una capa de pelo que la
aísla del frío.
Pero puede llegar a resultar tan sensible como la nuestra con los efectos de un día de exposición al sol o con quemaduras por fuego, liquido hirviendo o alguna sustancia toxica.
Un
día de calor extremo puede que tenga graves consecuencias en el perro, las medidas que utilizamos para evitar las insolaciones o golpes de calor son igual de importantes en nuestra mascota.
Según la raza y el tamaño, cada perro aguanta en mayor o menor medida un golpe de calor, pero todas tienen el riesgo de sufrirlo.
Su forma de transpiración difiere de la humana; mientras que el ser humano transpira a
través de las glándulas sudoríparas, el perro lo hace a través de la boca, es decir, del jadeo. Por ese motivo los perros en verano permanecen tanto tiempo con las fauces abiertas y tienen ese aspecto de cansados.
Entre las razas que más afectadas se encuentran
están los Bull Dog, Bóxer, Pequinés, Pug y Shi-Tzu . El motivo es que tienen un hocico muy corto, la respiración y el jadeo se dificultan, con lo cual se incrementa el riesgo. Otro de los factores es el color y espesura del pelo que presente el animal. Un perro con pelo negro y largo tendrá mayores probabilidades de insolación en su exposición al sol ya que atrae los rayos solares. Mientras uno con un tono de pelo claro no concentrará tal cantidad de calor.
Otra de las razones es que su mascota lleve el pelo muy corto, por lo que la piel, en muchos casos rosada, quedaría al descubierto frente al sol. Aunque intentemos aliviarle del calor rasurándole, lo mejor es optar por un corte que también siga protegiéndole. |
Medidas preventivas ante la insolación |
Hay que intentar que el perro no pase demasiado tiempo al sol. Dejarlo a la sombra, bajo los árboles, en un lugar con ventilación es la mejor manera de evitar un golpe de calor.
Ha de tener agua en abundancia, fresca, para que el animal pueda beber todo lo que desee. La deshidratación puede llegar a ser causa de muerte.
Reducir los paseos, caminatas o juegos para que el perro no tenga un desgaste físico muy elevado
en las horas de mayor calor.
Organizar las salidas para hacer sus necesidades en horas en las que el sol no arrecie; a primera hora de la mañana o al atardecer.
Evitar que el perro pasee por el hormigón o asfalto de la carretera con mucho calor,
podría quemarse las almohadillas.
Refrescarles con una manguera o con un aspersor pero sin que queden totalmente mojados y puedan tener escalofríos, en este caso secarlos bien. También hay que tener cuidado con mojarles las orejas, ya que podrían sufrir otitis.
Cuidar extremadamente la dieta de nuestro perro durante el verano. Observaremos que tiende a reducir su apetito por lo que concentraremos los nutrientes
Sobretodo no hay que arriesgar la vida de nuestra mascota con las exposiciones de calor que se dan, como ejemplo, en un coche cerrado. Con una temperatura ambiente de 30 grados un coche cerrado, y a la sombra, duplica la temperatura interior hasta superar los 50º.
En el caso de que se produzca una quemadura grave, lo primero que tendremos que hacer, sin duda, es acudir urgentemente a una clínica veterinaria, para limpiar y desinfectar las quemaduras.
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